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lunes 30 de marzo de 2026

Lecturas del día 30 de marzo de 2026

Aquí tienes primero el Evangelio y la primera lectura ya verificados. Solo mostramos como texto principal lo que ofrece suficiente confianza.

Tiempo de Cuaresma·morado·feria
Mostramos primero el contenido litúrgico ya verificado. Las partes que aún no ofrecen suficiente confianza no se publican aquí como texto principal.

Primera lectura

Isaías 42, 1-7

Lectura del libro de Isaías

Texto verificadoFuente eclesial fiable

Miren a mi siervo, a quien sostengo,

a mi elegido, en quien tengo mis complacencias.

En él he puesto mi espíritu,

para que haga brillar la justicia sobre las naciones.

No gritará, no clamará, no hará oír su voz por las calles;

no romperá la caña resquebrajada,

ni apagará la mecha que aún humea.

Promoverá con firmeza la justicia,

no titubeará ni se doblegará

hasta haber establecido el derecho sobre la tierra

y hasta que las islas escuchen su enseñanza.

Evangelio

Juan 12, 1-11

Lectura del santo evangelio según san Juan

Texto verificadoFuente eclesial fiable

Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó entonces una libra de perfume de nardo auténtico, muy costoso, le ungió a Jesús los pies con él y se los enjugó con su cabellera, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.

Entonces Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que iba a entregar a Jesús, exclamó: "¿Por qué no se ha vendido ese perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?" Esto lo dijo, no porque le importaran los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía a su cargo la bolsa, robaba lo que echaban en ella.

Entonces dijo Jesús: "Déjala. Esto lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tendrán siempre con ustedes, pero a mí no siempre me tendrán".

Mientras tanto, la multitud de judíos, que se enteró de que Jesús estaba allí, acudió, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien el Señor había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes deliberaban para matar a Lázaro, porque a causa de él, muchos judíos se separaban y creían en Jesús.

Algunas partes de este día todavía no se muestran como texto principal porque aún no alcanzan el nivel de verificación que buscamos.