domingo 7 de junio de 2026
Lecturas del día 7 de junio de 2026
Aquí tienes el Evangelio, el salmo y las demás lecturas con la mejor fuente disponible para este día.
Primera lectura
Os 6, 3b-6
Quiero misericordia y no sacrificio
Lectura de la profecía de Oseas.
«Procuremos conocer al Señor.
Su manifestación es segura como la aurora.
Vendrá como la lluvia,
como la lluvia de primavera
que empapa la tierra».
¿Qué haré de ti, Efraín,
qué haré de ti, Judá?
Vuestro amor es como nube mañanera,
como el rocío que al alba desaparece.
Sobre una roca tallé mis mandamientos;
los castigué por medio de los profetas
con las palabras de mi boca.
Mi juicio se manifestará como la luz.
Quiero misericordia y no sacrificio,
conocimiento de Dios, más que holocaustos.
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 49, 1bc y 8. 12-13. 14-15 (R.: 23b)
Antífona
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
R. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
V. El Dios de los dioses, el Señor, habla:
convoca la tierra de oriente a occidente.
«No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí». R.
V. «Si tuviera hambre, no te lo diría;
pues el orbe y cuanto lo llena es mío.
¿Comeré yo carne de toros,
beberé sangre de cabritos?» R.
V. «Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza,
cumple tus votos al Altísimo
e invócame el día del peligro:
yo te libraré, y tú me darás gloria». R.
LECCIONARIO I (A)
DOMINGO X DEL TIEMPO ORDINARIO [88]
Segunda lectura
Rom 4, 18-25
Se fortaleció en la fe, dando gloria a Dios
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.
Hermanos:
Abrahán, apoyado en la esperanza, creyó contra toda e speranza que llegaría a ser padre
de muchos pueblos, de acuerdo con lo que se le había dicho: «Así será tu descendencia».
Y, aunque se daba cuenta de que su cuerpo estaba ya medio muerto –tenía unos cien
años– y de que el seno de Sara era estéril, no vaciló en su fe.
Todo lo contrario, ante la promesa divina no cedió a la incredulidad, sino que se fortaleció
en la fe, dando gloria a Dios, pues estaba persuadido de que Dios es capaz de hacer lo que
promete; por lo cual le fue contado como justicia.
Pero que «le fue contado» no está escrito solo por él; también está escrito por nosotros, a
quienes se nos contará: nosotros, los que creemos en el que resucitó de entre los muertos a
Jesucristo nuestro Señor, el cual fue entregado por nuestros pecados y resucitó para
nuestra justificación.
Palabra de Dios.
Evangelio
Mt 9, 9-13
No he venido a llamar a justos sino a pecadores
+ Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, Jesús al pasar vio a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de
los impuestos, y le dijo:
«Sígueme».
Él se levantó y lo siguió.
Y estando en la casa, sentado a la mesa, muchos publicanos y pecadores, que habían
acudido, se sentaban con Jesús y sus discípulos.
Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos:
«¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?».
Jesús lo oyó y dijo:
«No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que
significa “Misericordia quiero y no sacrificio”: que no he venido a llamar a justos sino a
pecadores».