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domingo 12 de julio de 2026

Lecturas del día 12 de julio de 2026

Aquí tienes el Evangelio, el salmo y las demás lecturas con la mejor fuente disponible para este día.

Decimoquinto Domingo del Tiempo Ordinario·Tiempo Ordinario·verde·feria
Mostramos primero el contenido litúrgico ya verificado. Las partes que aún no ofrecen suficiente confianza no se publican aquí como texto principal.

Primera lectura

Is 55, 10-11

Texto verificadoFuente oficial

La lluvia hace germinar la tierra

Lectura del libro de Isaías.

Esto dice el Señor:

«Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,

y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,

de fecundarla y hacerla germinar,

para que dé semilla al sembrador

y pan al que come,

así será mi palabra que sale de mi boca:

no volverá a mí vacía,

sino que cumplirá mi deseo

y llevará a cabo mi encargo».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 64, 10abcd. 10e-11. 12-13. 14 (R.: Lc 8, 8)

Texto verificadoFuente oficial

Antífona

La semilla cayó en tierra buena, y dio fruto.

R. La semilla cayó en tierra buena, y dio fruto.

V. Tú cuidas la tierra, la riegas

y la enriqueces sin medida;

la acequia de Dios va llena de agua,

preparas los trigales. R.

V. Así preparas la tierra.

Riegas los surcos,

igualas los terrones,

tu llovizna los deja mullidos,

bendices sus brotes. R.

V. Coronas el año con tus bienes,

tus carriles rezuman abundancia;

rezuman los pastos del páramo,

y las colinas se orlan de alegría. R.

V. Las praderas se cubren de rebaños,

y los valles se visten de mieses,

que aclaman y cantan. R.

LECCIONARIO I (A)

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO [103]

Segunda lectura

Rom 8, 18-23

Texto verificadoFuente oficial

La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.

Hermanos:

Considero que los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un día

se nos manifestará. Porque la creación, expectante, está aguardando la manifestación de

los hijos de Dios; en efecto, la creación fue sometida a la frustración, no por su voluntad,

sino por aquel que la sometió, con la esperanza de que la creación misma sería liberada de

la esclavitud de la corrupción, para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios.

Porque sabemos que hasta hoy toda la creación está gimiendo y sufre dolores de parto.

Y no so lo eso, sino que también noso tros, que poseemos las primicias del Espíritu,

gemimos en nuestro interior, aguardando la adopción filial, la redención de nuestro

cuerpo.

Palabra de Dios.

Evangelio

Mt 13, 1-23

(forma larga)

Texto verificadoFuente oficial

Salió el sembrador a sembrar

+ Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo

que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla.

Les habló muchas cosas en parábolas:

«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino;

vinieron los pájaros y se la comieron.

Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era

profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió e l sol, se abrasó y por falta de raíz se

secó.

Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron.

Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta.

El que tenga oídos, que oiga».

Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:

«¿Por qué les hablas en parábolas?».

Él les contestó:

«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no.

Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo

que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni

entender. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías:

“Oiréis con los oídos sin entender;

miraréis con los ojos sin ver;

porque está embotado el corazón de este pueblo,

LECCIONARIO I (A)

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO [103]

son duros de oído, han cerrado los ojos;

para no ver con los ojos, ni oír con los oídos,

ni entender con el corazón,

ni convertirse para que yo los cure”.

Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. En verdad

os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo

que oís y no lo oyeron.

Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del sembrador: si uno escucha la palabra

del reino sin entenderla, vie ne el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto

significa lo sembrado al borde del camino.

Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta

enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una

dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe.

Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida

y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril. Lo sembrado en

tierra buena sig nifica el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce

ciento o sesenta o treinta por uno».