domingo 1 de noviembre de 2026
Lecturas del día 1 de noviembre de 2026
Aquí tienes el Evangelio, el salmo y las demás lecturas con la mejor fuente disponible para este día.
Primera lectura
Mal 1, 14b — 2, 2b. 8-10
Os habéis separado del camino recto y habéis hecho que muchos tropiecen en la ley
Lectura de la profecía de Malaquías.
Yo soy un gran rey,
dice el Señor del universo,
y todas las naciones temen mi nombre.
Esto es lo que os mando, sacerdotes:
Si no escucháis y no ponéis todo vuestro corazón
en glorificar mi nombre,
dice el Señor del universo,
os enviaré la maldición.
Os habéis separado del camino recto
y habéis hecho que muchos tropiecen en la ley,
invalidando la alianza de Leví,
dice el Señor del universo.
Pues yo también os voy a hacer despreciables
y viles para todo el pueblo,
ya que vuestra boca no ha guardado el camino recto
y habéis sido parciales
en la aplicación de la ley.
¿No tenemos todos un mismo padre?
¿No nos creó el mismo Dios?
¿Por qué entonces nos traicionamos
unos a otros
profanando la alianza de nuestros padres?
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 130, 1bcde. 2. 3
Antífona
Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.
R. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.
V. Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad. R.
V. Sino que acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre;
como un niño saciado
así está mi alma dentro de mí. R.
V. Espere Israel en el Señor
ahora y por siempre. R.
LECCIONARIO I (A)
DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO [151]
Segunda lectura
1 Tes 2, 7b-9. 13
Deseábamos entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias
personas
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses.
Hermanos:
Nos portamos con delicadeza entre vosotros , como una madre que cuida con cariño de
sus hijos.
Os queríamos tanto que deseábamos entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino hasta
nuestras propias personas, porque os habíais ganado nuestro amor.
Recordad, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no ser
gravosos a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios.
Por tanto, también nosotros damos gracias a Dios sin cesar, porque , al recibir la palabra
de Dios que os predicamos, la acogisteis no como palabra humana, sino, cual es en
verdad, como palabra de Dios que permanece operante en vosotros los creyentes.
Palabra de Dios.
Evangelio
Mt 23, 1-12
Ellos dicen, pero no hacen
+ Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:
«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid
todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no
hacen.
Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están
dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las
orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor
en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los ll ame
“rabbí”.
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y
todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del
cielo.
No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».