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domingo 15 de noviembre de 2026

Lecturas del día 15 de noviembre de 2026

Aquí tienes el Evangelio, el salmo y las demás lecturas con la mejor fuente disponible para este día.

Trigésimotercero Domingo del Tiempo Ordinario·Tiempo Ordinario·verde·feria
Mostramos primero el contenido litúrgico ya verificado. Las partes que aún no ofrecen suficiente confianza no se publican aquí como texto principal.

Primera lectura

Prov 31, 10-13. 19-20. 30-31

Texto verificadoFuente oficial

Trabaja con la destreza de sus manos

Lectura del libro de los Proverbios.

Una mujer fuerte, ¿quién la hallará?

Supera en valor a las perlas.

Su marido se fía de ella,

pues no le faltan riquezas.

Le trae ganancias, no pérdidas,

todos los días de su vida.

Busca la lana y el lino

y los trabaja con la destreza de sus manos.

Aplica sus manos al huso,

con sus dedos sostiene la rueca.

Abre sus manos al necesitado

y tiende sus brazos al pobre.

Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura;

la que teme al Señor merece alabanza.

Cantadle por el éxito de su trabajo,

que sus obras la alaben en público.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 127, 1bc-2. 3. 4-5 (R.: cf. 1b)

Texto verificadoFuente oficial

Antífona

Dichosos los que temen al Señor.

R. Dichosos los que temen al Señor.

V. Dichoso el que teme al Señor

y sigue sus caminos.

Comerás del fruto de tu trabajo,

serás dichoso, te irá bien. R.

V. Tu mujer, como parra fecunda,

en medio de tu casa;

tus hijos, como renuevos de olivo,

alrededor de tu mesa. R.

V. Esta es la bendición del hombre

que teme al Señor.

Que el Señor te bendiga desde Sion,

que veas la prosperidad de Jerusalén

todos los días de tu vida. R.

LECCIONARIO I (A)

DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO [157]

Segunda lectura

1 Tes 5, 1-6

Texto verificadoFuente oficial

Que el Día del Señor no os sorprenda como un ladrón

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses.

En lo referente al tiempo y a las circunstancias , hermanos, no necesitáis que os escriba,

pues vosotros sabéis perfectamente que el Día del Señor lleg ará como un ladrón en la

noche.

Cuando estén diciendo: «paz y seguridad », entonces, de improviso, les sobrevendrá la

ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar.

Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, de forma que ese día os sorprenda como

un ladrón; porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no somos de la noche ni de

las tinieblas.

Así, pues, no nos entreguemos al sueño como los demás, sino estemos en vela y

vivamos sobriamente.

Palabra de Dios.

Evangelio

Mt 25, 14-30

(forma larga)

Texto verificadoFuente oficial

Como has sido fiel en lo poco, entra en el gozo de tu señor

+ Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

«Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno

le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se

marchó.

El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El

que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.

En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su

señor.

Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las

cuentas con ellos.

Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:

“Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”.

Su señor le dijo:

“Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante;

entra en el gozo de tu señor”.

Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:

“Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”.

Su señor le dijo:

“¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante;

entra en el gozo de tu señor”.

LECCIONARIO I (A)

DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO [157]

Se acercó también el que había recibido un talento y dijo:

“Señor, sabía que eres exigente, q ue siegas donde no siembras y recoges donde no

esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”.

El señor le respondió:

“Eres un sie rvo negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y

recojo donde no e sparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al

volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que

tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará

hasta lo que tiene. Y a ese siervo inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y

el rechinar de dientes”».