MisaCerca

viernes 23 de enero de 2026

s. Emerenciana, mártir romana — Santo del día 23 de enero de 2026

Evangelio y primera lectura del día en formato fácil de leer, con prioridad al contenido ya verificado.

Tiempo Ordinario·verde·feria
Mostramos primero el contenido litúrgico ya verificado. Las partes que aún no ofrecen suficiente confianza no se publican aquí como texto principal.

s. Emerenciana, mártir romana

Biografía verificadaFuente eclesial fiable

Cristiana sin ser bautizada, según una antigua historia, murió durante el funeral de su amiga, santa Inés, martirizada en Roma en la época de Diocleciano. Mientras los fieles huían al ser atacados por un grupo de paganos, ella no se escapó sino que los enfrentó valientemente, pero murió apedreada.

Patronazgo: Patrona de madres, abuelas y mujeres embarazadas.

Fuente: Vatican News

Evangelio del día

Mc 2, 1-12

Texto verificadoFuente oficial

Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Y les proponía la palabra. Y vinieron trayéndole un paralítico llevado entre cuatro y, como no podían presentárselo por el gentío, levantaron la techumbre encima de donde él estaba, abrieron un boquete y descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dice al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados». Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: «¿Por qué habla este así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo uno, Dios?». Jesús se dio cuenta enseguida de lo que pensaban y les dijo: «¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate, coge la camilla y echa a andar”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —dice al paralítico—: “Te digo: levántate, coge tu camilla y vete a tu casa”». Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto una cosa igual».