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jueves 26 de febrero de 2026

s. Faustiniano, obispo de Bologna — Santo del día 26 de febrero de 2026

Evangelio y primera lectura del día en formato fácil de leer, con prioridad al contenido ya verificado.

Tiempo de Cuaresma·morado·feria
Mostramos primero el contenido litúrgico ya verificado. Las partes que aún no ofrecen suficiente confianza no se publican aquí como texto principal.

s. Faustiniano, obispo de Bologna

Biografía verificadaFuente eclesial fiable

La tradición lo quiere como el segundo obispo de Bolonia. Con su valiente predicación fortaleció e hizo crecer las comunidades cristianas, a pesar de las persecuciones del emperador Diocleciano a principios del siglo IV. Exhortó a los creyentes a vivir y profesar su fe, a costa de pagar con la vida.

Patronazgo: No consta un patronazgo específico ampliamente reconocido. Se propone como ejemplo de fe, oración y vida cristiana.

Fuente: Vatican News

Evangelio del día

Lc 16, 19-31

Texto verificadoFuente oficial

Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico. Y hasta los perros venían y le lamían las llagas. Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán. Murió también el rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritando, dijo: “Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”. Pero Abrahán le dijo: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado. Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”. Él dijo: “Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”. Abrahán le dice: “Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”. Pero él le dijo: “No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”. Abrahán le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».