MisaCerca

lunes 23 de marzo de 2026

s. Toribio de Mogrovejo, obispo de Lima — Santo del día 23 de marzo de 2026

Evangelio del día en formato cómodo para leer en el móvil. Debajo verás solo el contenido adicional que ya hemos podido revisar bien.

Santo Toribio de Mogrovejo·Tiempo de Cuaresma·blanco·memoria libre
Mostramos primero el contenido litúrgico ya verificado. Las partes que aún no ofrecen suficiente confianza no se publican aquí como texto principal.

s. Toribio de Mogrovejo, obispo de Lima

Biografía verificadaFuente eclesial fiable

Llamado el Apóstol del Perú, Toribio fue un distinguido jurista español que, de laico, se convirtió en obispo de Lima en 1580. Por 25 años, como buen pastor, evangelizó los pueblos indigenas y se dedicó a reformar al clero aburguesado. Santo desde 1726, es el patrón del episcopado latinoamericano.

Patronazgo: No consta un patronazgo específico ampliamente reconocido. Se propone como ejemplo de fe, oración y vida cristiana.

Fuente: Vatican News

Evangelio del día

Jn 8, 1-11

Texto verificadoFuente oficial

Por su parte, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?». Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra». E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?». Ella contestó: «Ninguno, Señor». Jesús dijo: «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».