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lunes 7 de diciembre de 2026

San Ambrosio — Santo del día 7 de diciembre de 2026

Aquí tienes primero el Evangelio del día con fuente fiable. Debajo verás solo el contenido adicional que ya hemos podido revisar bien.

San Ambrosio·Tiempo de Adviento·blanco·memoria obligatoria
Mostramos primero el contenido litúrgico ya verificado. Las partes que aún no ofrecen suficiente confianza no se publican aquí como texto principal.

San Ambrosio

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Ambrosio (340-397) fue gobernador de Milán cuando el pueblo lo eligió por aclamación como obispo, aunque aún no estaba bautizado. Recibió el bautismo y los órdenes en una semana. Fue el padre espiritual de Agustín, gran teólogo y defensor de la fe frente a los emperadores arrianos. Doctor de la Iglesia y patrono de Milán.

Fuente: Calendario romano integrado en MisaCerca

Evangelio del día

Lc 5, 17-26

Texto verificadoFuente oficial

Un día estaba él enseñando, y estaban sentados unos fariseos y maestros de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor estaba con él para realizar curaciones. En esto, llegaron unos hombres que traían en una camilla a un hombre paralítico y trataban de introducirlo y colocarlo delante de él. No encontrando por donde introducirlo a causa del gentío, subieron a la azotea, lo descolgaron con la camilla a través de las tejas, y lo pusieron en medio, delante de Jesús. Él, viendo la fe de ellos, dijo: «Hombre, tus pecados están perdonados». Entonces se pusieron a pensar los escribas y los fariseos: «¿Quién es este que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?». Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, respondió y les dijo: «¿Qué estáis pensando en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y echa a andar”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados —dijo al paralítico—: “A ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa”». Y, al punto, levantándose a la vista de ellos, tomó la camilla donde había estado tendido y se marchó a su casa dando gloria a Dios. El asombro se apoderó de todos y daban gloria a Dios. Y, llenos de temor, decían: «Hoy hemos visto maravillas».