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domingo 13 de diciembre de 2026

Santa Lucía — Santo del día 13 de diciembre de 2026

Aquí tienes el Evangelio, el salmo y las demás lecturas con la mejor fuente disponible para este día.

III Domingo de Adviento — Gaudete·Tiempo de Adviento·morado·solemnidad
Mostramos primero el contenido litúrgico ya verificado. Las partes que aún no ofrecen suficiente confianza no se publican aquí como texto principal.

Santa Lucía

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Lucía (284-304) fue una joven virgen siracusana que murió mártir durante la persecución de Diocleciano. Su nombre significa 'luz' y es invocada patrona de los enfermos de los ojos. En los países nórdicos, su fiesta el 13 de diciembre —cerca del solsticio de invierno— se celebra con una procesión de niñas con coronas de velas encendidas.

Fuente: Calendario romano integrado en MisaCerca

Evangelio del día

Jn 1, 6-8. 19-28

Texto verificadoFuente oficial

En medio de vosotros hay uno que no conocéis

+ Lectura del santo Evangelio según san Juan.

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan:

este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por

medio de él.

No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.

Y este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y

levitas a que le preguntaran:

«¿Tú quién eres?».

Él confesó y no negó; confesó:

«Yo no soy el Mesías».

Le preguntaron:

«¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?».

Él dijo:

«No lo soy».

«¿Eres tú el Profeta?».

Respondió:

«No».

Y le dijeron:

LECCIONARIO I (B)

DOMINGO III DE ADVIENTO [8]

«¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han env iado? ¿Qué

dices de ti mismo?».

Él contestó:

«Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor ”, como dijo el

profeta Isaías».

Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:

«Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?».

Juan les respondió:

«Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene

detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia».

Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan estaba bautizando.