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sábado 24 de enero de 2026

Evangelio del día 24 de enero de 2026

Aquí tienes primero el Evangelio y la primera lectura ya verificados. Solo mostramos como texto principal lo que ofrece suficiente confianza.

San Francisco de Sales·Tiempo Ordinario·blanco·memoria obligatoria
Mostramos primero el contenido litúrgico ya verificado. Las partes que aún no ofrecen suficiente confianza no se publican aquí como texto principal.

Evangelio del día

Mc 2, 13-17

No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.

Texto verificadoFuente oficial

Salió de nuevo a la orilla del mar; toda la gente acudía a él y les enseñaba.Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dice: «Sígueme». Se levantó y lo siguió. Sucedió que, mientras estaba él sentado a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores se sentaban con Jesús y sus discípulos, pues eran ya muchos los que lo seguían. Los escribas de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a sus discípulos: «¿Por qué come con publicanos y pecadores?». Jesús lo oyó y les dijo: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores».

Primera lectura

2 Samuel 1, 1-4. 11-12. 17. 19. 23-27

Lectura del segundo libro de Samuel

Texto verificadoFuente eclesial fiable

En aquellos días, después de derrotar a los amalecitas, David se fue a Siquelag y ahí permaneció dos días. Al tercer día llegó un hombre del campamento de Saúl, con los vestidos rotos y la cabeza cubierta de polvo. Llegó a donde estaba David y se postró en señal de reverencia. David le preguntó: “¿De dónde vienes?” Él respondió: “Vengo huyendo del campamento de Israel”. David le preguntó: “¿Qué ha pasado? Cuéntamelo”. Él respondió: “El pueblo fue derrotado en la batalla y huyó. Muchos cayeron y entre los muertos se encuentran Saúl y Jonatán”.

Entonces David rasgó sus vestiduras, y lo mismo hicieron los que estaban con él. Prorrumpieron en lamentaciones y llanto, y ayunaron hasta la noche por Saúl y Jonatán, por el pueblo del Señor y por la casa de Israel, pues habían muerto a espada. Entonces David entonó una elegía por Saúl y su hijo Jonatán:

“Tus héroes, Israel, han sido inmolados en tus montañas.

¿Por qué cayeron los valientes?

Saúl y Jonatán, queridos y admirados,

inseparables en la vida y unidos en la muerte,

más veloces que las águilas

y más fuertes que los leones.

Hijas de Israel, lloren por Saúl,

que las vestía de púrpura y de lino

y las cubría de joyas y de oro.

¿Por qué cayeron los valientes en medio de la batalla?

Jonatán yace muerto en tus montañas.

Por ti, Jonatán, hermano mío, estoy lleno de pesar.

Te quise con toda el alma

y tu amistad fue para mí más estimable

que el amor de las mujeres.

¿Por qué cayeron los valientes

y pereció la flor de los guerreros?”

Algunas partes de este día todavía no se muestran como texto principal porque aún no alcanzan el nivel de verificación que buscamos.