MisaCerca

domingo 29 de noviembre de 2026

Evangelio del día 29 de noviembre de 2026

Aquí tienes el Evangelio, el salmo y las demás lecturas con la mejor fuente disponible para este día.

I Domingo de Adviento·Tiempo de Adviento·morado·solemnidad
Mostramos primero el contenido litúrgico ya verificado. Las partes que aún no ofrecen suficiente confianza no se publican aquí como texto principal.

Evangelio del día

Mc 13, 33-37

Texto verificadoFuente oficial

Velad, pues no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa

+ Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Estad atentos, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento.

Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dejó su casa y dio a cada uno de sus

criados su tarea, encargando al portero que velara.

Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa, si al atardecer, o a

medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer: no sea que venga inesperadamente y os

encuentre dormidos.

Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡Velad!».

Primera lectura

Is 63, 16c-17. 19c; 64, 2b-7

Texto verificadoFuente oficial

¡Ojalá rasgases el cielo y descendieses!

Lectura del libro de Isaías.

Tú, Señor, eres nuestro padre,

tu nombre desde siempre es «nuestro Libertador».

¿Por qué nos extravías, Señor, de tus caminos,

y endureces nuestro corazón para que no te tema?

Vuélvete, por amor a tus siervos

y a las tribus de tu heredad.

¡Ojalá rasgases el cielo y descendieses!

En tu presencia se estremecerían las montañas.

«Descendiste, y las montañas se estremecieron».

Jamás se oyó ni se escuchó,

ni ojo vio un Dios, fuera de ti,

que hiciera tanto por quien espera en él.

Sales al encuentro

de quien practica con alegría la justicia

y, andando en tus caminos, se acuerda de ti.

He aquí que tú estabas airado

y nosotros hemos pecado.

Pero en los caminos de antiguo

seremos salvados.

Todos éramos impuros,

nuestra justicia era un vestido manchado;

todos nos marchitábamos como hojas,

nuestras culpas nos arrebataban como el viento.

Nadie invocaba tu nombre,

nadie salía del letargo para adherirse a ti;

pues nos ocultabas tu rostro

y nos entregabas al poder de nuestra culpa.

Y, sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre,

nosotros la arcilla y tú nuestro alfarero:

todos somos obra de tu mano.

Palabra de Dios.

LECCIONARIO I (B)

DOMINGO I DE ADVIENTO [2]

Salmo responsorial

Sal 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19 (R.: 4)

Texto verificadoFuente oficial

Antífona

Oh, Dios, restáuranos,

R. Oh, Dios, restáuranos,

que brille tu rostro y nos salve.

V. Pastor de Israel, escucha;

tú que te sientas sobre querubines, resplandece;

despierta tu poder y ven a salvarnos. R.

V. Dios del universo, vuélvete:

mira desde el cielo, fíjate,

ven a visitar tu viña.

Cuida la cepa que tu diestra plantó

y al hijo del hombre que tú has fortalecido. R.

V. Que tu mano proteja a tu escogido,

al hombre que tú fortaleciste.

No nos alejaremos de ti:

danos vida, para que invoquemos tu nombre. R.

Segunda lectura

1 Cor 1, 3-9

Texto verificadoFuente oficial

Aguardamos la manifestación de nuestro Señor Jesucristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos:

A vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Doy gracias a mi Dios continuamente por vosotros, por la gracia de Dios que se os ha

dado en Cristo Jesús; pues en él habéis sido enriquecidos en todo: en toda palabra y en

toda ciencia; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo, de modo que no

carecéis de ningún don gratuito, mientras aguardáis la manifestación de nuestro Señor

Jesucristo.

Él os mantendrá firmes hasta el final, para que seáis irreprensibles el día de nuestro

Señor Jesucristo.

Fiel es Dios, el cual os llamó a la comunión con su Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

Palabra de Dios.

LECCIONARIO I (B)

DOMINGO I DE ADVIENTO [2]