domingo 4 de enero de 2026
s. Angela de Foligno, religiosa franciscana — Santo del día 4 de enero de 2026
Lectura clara para móvil: Evangelio, salmo y demás lecturas del día, mostrando primero el contenido verificado.
s. Angela de Foligno, religiosa franciscana
Es una de las más grandes místicas de la historia de la Iglesia de cuya espiritualidad tomaron gigantes de la fe como Teresa de Ávila e Isabel de la Trinidad. Santa Ángela de Foligno, cuya memoria se celebra el 4 de enero, ha sido canonizada por equivalencia por el Papa Francisco en 2013.
Patronazgo: Patrona de madres, abuelas y mujeres embarazadas.
Fuente: Vatican News
Evangelio del día
Jn 1, 1-18
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros
+ Comienzo del santo Evangelio según san Juan.
En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba en el principio junto a Dios.
Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan:
este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por
medio de él.
No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.
En el mundo estaba;
el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su
nombre.
DOMINGO II DESPUÉS DE NAVIDAD [19]
Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,
ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria
como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo: «E ste es de quien dije: el que viene detrás de
mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés, l a gracia y la verdad nos han llegado por
medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios unigénito, que está en el seno del Padre, es quien
lo ha dado a conocer.